Parto Vaginal Después de Cesárea (PVDC) desde la visión de las Parteras: ¿Es recomendable?

México tiene una tasa de cesárea del 46% del total de nacimientos al año, según la Encuesta Nacional Dinámica Demográfica (ENADID) del año de 2014, el 23.2 % son de emergencia y el otro 23.1 % son programadas. Mientras la OMS recomienda no superar el 15% en el uso de esta cirugía para todos los nacimientos.

Con esta elevada tasa, es bastante común recibir en consulta prenatal mujeres cuyos partos anteriores (uno, dos o más) fueron por este medio y están buscando cambiar su siguiente experiencia. Las mismas mujeres usualmente refieren que la primera cesárea fue programada y la segunda fue porque no les dieron opción.

En 2017 la Asociación Americana de Ginecobstetricia (ACOG) dio a conocer los nuevos lineamientos de atención para parto vaginal después de cesárea (PVDC), en donde se promueve éste para mujeres cuyas incisiones fueron transversas y bajas, independientemente si han tenido una o dos cesáreas previas. Menciona la importancia de que el proveedor de salud dé información actualizada y pertinente a las familias, para que éstas tomen las mejores decisiones. La ACOG recalca la importancia de evaluar cada caso de manera individual, de tal manera que la partera y la mujer, deben conocer y analizar las diferentes variables en juego con el fin de valorar los beneficios reales y los riesgos probables de cada opción.

Cabe señalar un de los riesgos más nombrados al hablar de PVDC es el de rotura uterina, sin embargo, constituye sólo el 0.35% de ocurrencia. El uso hospitalario de Oxitocina aumenta el riesgo en 2% y el uso de Misoprostol en 6%. El uso de ambos medicamentos está contraindicado como medio de inducción/conducción en partos en casa. Algunos de los datos tempranos de rotura uterina es una frecuencia cardiaca de bebé fuera de rangos y dolor constante sin contracción presente. En el modelo de partería monitoreamos el corazón de tu bebé frecuentemente, lo que nos permite conocer su bienestar.  Por lo tanto, estamos muy al pendiente de reconocer estos primeros signos para realizar un traslado inmediato y oportuno.

Es importante que la mujer a quien se le ofrece una cesárea programada la primera vez, sea informada sobre los riesgo de presentar placenta accreta en sus siguientes gestaciones, en donde el tejido de la placenta se adhiere a la pared uterina, causando serías complicaciones para la madre desde una hemorragia hasta la histerectomía. Este riesgo va en aumento conforme aumenta el número de cesáreas practicadas en esa mujer: en una segunda cesárea es del 0.31%, en una tercera 0.57% y en una cuarta del 2.13%. Por lo tanto, la ACOG expresa claramente que éste es uno de los principales riesgos de practicar cesáreas de repetición.

La Secretaría de Salud en su Guía de Práctica Clínica: Parto Vaginal Después de Cesárea (2013) indica que el riesgo para la madre por cesáreas de repetición aumenta según el número de intervenciones, valorando la incidencia de cada complicación de una a seis cirugías previas como sigue:

💮Histerectomía del 0.6% al 8.9%
💮Placenta accreta del 0.2% al 6.7%
💮Lesiones en órganos del 0.1% al 4.4%
💮Transfusión de sangre 1% al 10.1%
💮Mayor proporción de ingresos hospitalarios a cuidados intensivos y mayor estancia hospitalaria.

Según el National Institute of Health de E.U. la operación cesárea tiene tres veces mayor tasa de muerte materna que el parto vaginal.

El porcentaje en E.U. de éxito de un PVDC es de alrededor 70%. Entre los beneficios de un PVDC para la madre se encuentran: la liberación de hormonas que favorecen el apego y la lactancia de su bebé, tomar el protagonismo en su proceso de parto, una recuperación más rápida, entre otros. Los beneficios para el bebé son: experimentar las hormonas del parto para facilitar su respiración al nacer, ser colonizado por la microbiota materna para fortalecer su sistema inmunológico, ser lactado cómodamente por su madre, entre otros.

Cuidados prenatales para evaluar riesgo-beneficio de un PVDC:

💮Conocer el tipo de incisión y de preferencia sutura de la cirugía anterior.
💮Determinar mediante ultrasonido la probabilidad de una placenta accreta.
💮Calcular el tiempo transcurrido desde la fecha de nacimiento del bebé anterior con respecto del Mes Probable del Parto actual. Se sugiere hayan pasado 18 meses.
💮En caso de tener menos de 18 meses desde el nacimiento anterior, entonces medir el grosor del segmento uterino inferior.
💮La cercanía o lejanía a un hospital con capacidad para resolver urgencias las 24 horas.
💮Mantener un cuidado prenatal adecuado y continuo para asegurar que se trata de una gestación sin complicaciones.

Las parteras permitimos el libre movimiento y un espacio seguro para que tus hormonas naturales se activen y tengas un trabajo de parto fluido. Por experiencia en PVDC con poco lapso transcurrido desde la cesárea anterior, hemos observado que el músculo uterino necesita trabajar suavemente para no dañarse (romperse) y, por lo tanto, a veces puede ser un parto que requiera de paciencia, cosa que las parteras tenemos de sobra, siempre y cuando tus signos vitales y el corazón de tu bebé estén en rangos óptimos.

Sobre todo, respetamos tu autonomía, te damos información, recomendaciones y apoyamos tú decisión final.

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