La maternidad invisible o hablemos de duelo perinatal

Las parteras acompañamos, acompañamos la vida, pero también la muerte. Dos caras de una misma moneda, el nacimiento muchas veces opaca esa otra, en donde la vida terminó antes de nacer o al nacer.

Se dice que 1 de cada 4 mujeres vivimos una muerte gestacional. Incluso 1 de cada 3, si se piensa en todas aquellas que ni si quiera se percataron: se retrasó su menstruación (habiendo una fecundación) y antes de hacer cualquier prueba llegó su sangrado anunciando que no había embarazo. La muerte puede llegar en cualquier momento, nos dicen que es más común en las primeras 12 semanas de gestación y culturalmente se promueve no compartir la noticia, sin embargo, también puede suceder después.

Es un tema incómodo, preferimos no hablar de la muerte, menos de la de los bebés. Nos parece incompatible el significado del recién nacido: la esperanza-vida; con la no-vida que debe de pertenecer a los adultos. Nos han inculcado la expectativa y cumplimiento de nuestro ciclo: naces, creces, te reproduces y mueres. Lo que ha faltado es observar y reflexionar sobre el delicado velo divisorio entre la vida y la muerte. Si hay vida necesariamente puede haber muerte.

Con esto no quiero decir que no duela, claro que duele y personalmente es uno de los dolores más profundos que he experimentado, y he visto experimentar en otras mamás. A lo que quiero llegar es al acompañamiento y a la visibilización. Me gustaría que se dejaran de usar eufemismos para hablar de la muerte, me gustaría que dejaran de decir “perdiste a un hijo”, porque no se perdió en ningún lado, ha dejado de existir a tu lado y duele, no volverá, no lo encontrarás en esta vida, tendrás que seguir viviendo sin su presencia. En tanto como comunidad y familia nos demos cuenta que el dolor existe, que la muerte nos acompaña de forma latente/real desde el nacimiento, podremos sensibilizarnos ante la mujer y hombre dolientes, podremos establecer diálogos profundos, reflexiones de vida, un apoyo emocional sin palabras hirientes como (“ya pasará”, “si sólo tenías tantas semanas”, “tienes otros hijos”, “ya tendrás otro hijo”, “no estés triste”).

 

Cada unidad hospitalaria, cada Casa de Partería, todo personal de salud debemos prepararnos:

💮Permitamos el contacto y re-conocimiento de la madre con su hijo, por más pequeño que sea (dejen de llevarse a los bebés vivos o muertos del pecho de sus madres y padres). Parece raro o innecesario, pero es un de los recuerdos más preciados que la familia tendrá.

💮Respetemos los tiempos de la familia doliente, al igual que en cualquier otro nacimiento el tiempo se diluye, la noción se distorsiona.

💮Cuidemos el espacio, demos espacio, demos silencio, estemos perceptivos a cuándo un abrazo se necesita y cuándo no.

💮Alimentemos a la madre, ayudemos a organizar las actividades del hogar y preparar a otros miembros de la familia sobre el duelo.

💮Ayudemos a tomar recuerdos: fotos bellas, huellitas, un libro de recuerdos con sus ultrasonidos, libreta con nombre, peso y talla. Es lo único físico que esa familia podrá conservar.

💮Conozcamos e informemos que los sentimientos vividos durante el duelo no se experimentan de manera lineal, sino son vaiven. Lo que parecía cada vez dolía menos, al día siguiente puede seguir siendo intenso y profundo.  Validemos cada emoción.

💮Apoyemos la lactancia, recordemos que la madre producirá leche de igual manera y esos senos dolerán física y emocionalmente. Hay opciones, informemos a la madre: pastillas para secar la leche, lactar o re-lactar algún hijo mayor, donar su leche a otros bebés que la necesitan (algunos no tienen madre y se benefician de ese contacto).

💮Sobre todo, nombremos al bebé, démosle su lugar, ha existido por un tiempo y sus padres lo recordarán para siempre. Al nombrarlo les haremos saber que su dolor nos importa.

La muerte me ha enseñado, me ha tirado y me he levantado, he aprendido a dar prioridad a cosas que antes no la tenían y, principalmente, me ha mostrado la humildad ante el misterio.

Dedico estas palabras y mi corazón a mis maestros de vida: a mis hermanos fallecidos; a Finn Luam, a sus papás Savannah y Tim y a sus hermanos Dahlia y Ireland.

A un año de mi partida o un año de transformación

Wow, ha pasado un año y has sido parte de esta historia increíble.

Cuando me ofrecieron el puesto de aprendiz dude en venir, era mi miedo, era la sensación de angustia de salir de mi zona de confort. Quizá tú no te diste cuenta porque cuando pedí ayuda a la comunidad (una comunidad que resultó ser 100% conformada por mujeres) ya había tomado la decisión. Intenté no meditarlo seriamente, algunos años antes mi discurso era: “no puedo estudiar partería porque no hay escuelas en mi estado”. Saqué ese discurso de mi mente y comencé a pensar que era posible. El miedo al riesgo, a dejar “todo” (como si realmente así fuera) me acompañó varios meses. Claro que pensé en echarme para atrás, en retractarme y decir en Luna Maya que no iba a poder, pero dejaba pasar ese pensamiento y me concentraba en qué faltaba hacer para lograr la partida.

Ha sido un año lleno de emociones, no sólo de aprendizajes técnicos. Me di cuenta de quienes eran mis amigas y amigos. Quiénes sin siquiera conocerme me apoyaron no sólo con su dinero sino con sus palabras. Dolió ver a quiénes consideraba gente cercana y que nunca hablaron (mensaje o teléfono) para preguntarme cómo estaba si no venía con una consulta sobre algún remedio para equis malestar. Fortalecí relaciones con amigos “lejanos” que mandaron mensajes una vez por semana para saber si estaba en parto o simplemente un “¿qué estás haciendo?” y en son de broma “¿a poco en otro parto? ya no uses la misma excusa siempre”.

Tomé la decisión de viajar 3, 000 km sin mucho dinero porque pensé que me ganaría una modesta beca de estudiante. Solicité dos veces dicha beca para parteras en programas de formación y no la gané, claro que me llegó al ego, claro que me cuestioné si estaría en el programa correcto. No me la dieron porque Luna Maya no es un programa “formal con validez oficial”, porque no dan cédula. Pero lo que Luna Maya me ha dado no creo que lo hubiera obtenido en ningún otro lugar: la oportunidad de aprender a atender partos respetando los usos y costumbres de las mujeres más vulnerables de mi país, las indígenas tzotziles y tzeltales. Ha sido un privilegio que estas familias me hayan abierto las puertas de su casa con piso de tierra, paredes de lona y techos de lámina, para ver nacer a su cuarto o doceavo bebé junto al calor del anafre. Con su singular manera de tomar posición hincadas, de vivir su cuerpo, de abrazar con todas sus fuerzas a su marido, de pedir ser jaladas desde su fajilla de telar por sus hijas mientras nosotras esperamos a su lado sin levantar sus pesadas faldas de borrega negra hasta que el bebé comience a coronar.
En eso agradezco a mis mentoras, porque eso no se encuentra en los libros de partería. Porque hemos tenido partos hermosos y llenos de hilaridad a través de la comprensión entrecortada de las traductoras que nos acompañan.

Luna Maya tiene un gran camino hecho y una labor fundamental en el Estado con mayor muerte materna del país. Estoy absolutamente segura que al menos dos o tres de esas mujeres hubieran muerto de hemorragia postparto si no hubieran tenido a su alcance un equipo de parteras preparadas con medicamentos y conocimiento para aplicar un suero de urgencia y contener la sangre que brotaba como tsunami desde sus vaginas. Parece trágico y lo puede ser, si la desnutrición, desigualdad y pobreza en que están sumergidas estas familias sigue imperando, y si no hay más parteras capacitadas para atender las consecuencias de esta sociedad que oprime a la mujer indígena. Todas tenemos derecho a ser atendidas con dignidad.

Claro que también atendí partos como los que puedes ver en documentales, con bellos cuartos decorados llenos de velas y flores. Te das cuenta del privilegio que muchas tenemos (yo incluidísima), valoras tu casa, las velas y las flores. Gracias a estos partos, de mujeres occidentalizadas y/o mestizas, es que se puede subsidiar la atención de mujeres en situación de vulnerabilidad. De aquí me llevo la relación formada a través de las consultas prenatales desde sus primeras semanas de gestación, compartir el mismo idioma, poder tener una pizca de humor negro con algunas de las parejas más cómicas y sobretodo seguir viéndolos meses después del parto en su cierre de cadera.

De vuelta no me caben más palabras más que agradecer con todo mi corazón tu apoyo. Mis hijas y mi esposo están de vuelta en el norte, no podíamos seguir manteniendo a toda la familia y fue la mejor decisión para concentrarme en el último tramo por caminar. Es difícil estar escribiendo estas líneas desde una cama vacía y con mi inspiración volcada en videos que me manda mi hermana platicándome lo mucho que se están divirtiendo.

Debo luchar para lograr mis sueños más profundos y servir al llamado de una de las profesiones más antiguas de la humanidad: la partería, portera de vida.

Tiroiditis, lactancia y feminismo o la relación de la salud de la tiroides en nuestra transición hacia la maternidad

El primer título surge de la necesidad de presentar un tema que fuera de mi inspiración bajo el tópico general de “Lactancia y empoderamiento” en un conversatorio organizado por mi increíble amiga Carolina Guerrero, Asesora de Lactancia y Luna Maya, la casa de Partería en donde trabajo y estudio, para festejar la Semana Mundial de la Lactancia Materna 2018. El segundo es el que me parece más apropiado, porque no sólo trataré la relación de la tiroiditis durante la lactancia sino desde la gestación hasta el postparto.

Me gusta pensar que la forma en que acompañamos las parteras a otras mujeres ayuda a que éstas aprendan a observar y a conocer su cuerpo. Seguro que no es que las parteras lo sabemos todo, en algún momento nosotras mismas fuimos mujeres que necesitamos guía y hubo otra mujer sabia dispuesta a servir de espejo. Porque eso es lo que somos, acompañantes-espejo, nos posicionamos frente a ti para que tú te encuentres, te reconozcas, te conozcas y tomes las mejores decisiones para ti con conocimiento de causa, con conocimiento de las consecuencias.

La partera “acompañante-espejo”, es una forma de explicar el significado de la partería: “con mujer”, “mujer que acompaña mujer”. Es nuestra esencia. Nuestro rol es afirmar lo que tú en tu corazón, en tu instinto, en cada célula de tu cuerpo sientes y sabes. A diferencia del modelo médico tecnocrático que reproduce un sistema hegemónico heteropatriarcal (su nombre más completo y formal), donde eres un cuerpo separado de tu mente, donde te dicen que a veces el dolor del cuerpo es un invento de la mente (hasta hace algunos años la desconocida públicamente fibromialgia es un ejemplo perfecto), como si fuera separado, como si no supiéramos que algo está mal, un modelo que nos clasifica, nos rotula, nos empaqueta y nos comercializa. Las mujeres cuando vamos al médico tenemos una alta probabilidad de no ser diagnosticadas adecuadamente, esto tiene su historia. Recordemos el surgimiento del término “histérica”, que viene de la palabra griega “histero”, “útero”, un concepto aplicado a la mujer victoriana para referir a su “locura cíclica”. La definición por la psicología dice de este transtorno: “aparición de síntomas (aquello que describe el paciente) objetivos importantes sin lesión que los justifique”. El tratamiento: la histerectomía.

Parece que los años no han pasado porque esta opción es la más recomendada para tratar otros padecimientos como los miomas, cáncer, prolapso uterino, hasta los cambios de ánimo de la mujer en sus año sabios (la menopausia). La justificación: extirpar la causa de la incomodidad. El problema es que a las mujeres no nos explican las consecuencias de este procedimiento, de la vital que el útero contiene, un órgano lleno de inervaciones, irrigación sanguínea, fuerza, movimiento, plasticidad, parte de un sistema complejo de placer sexual y que no causa ni su ausencia resuelve los desbalances hormonales, tampoco los cambios de humor, la depresión. ¿Cuál es esa “locura cíclica”? Es el juego sutil y delicado que nuestras hormonas danzan en nuestro ser, del cual todas las glándulas del sistema endócrino son parte. Me gustaría centrarme en la tiroides porque los últimos estudios revelan la importancia de un funcionamiento durante la gestación, la lactancia (siendo una de las pocas causas reales de baja producción de leche) y el postparto.

Ahora los datos concretos para que observes la relación poco evidente entre un tema de salud como la tiroiditis y un tema político-social como el feminismo.

💮 A menos 12% de las personas presentarán algún desbalance tiroideo en su vida, eso quiere decir 1 de cada 8 personas.

💮 El 60% de las personas que presentan tiroiditis no son diagnosticadas oportunamente.

💮 Las mujeres somos 5 a 8 veces más propensas a presentar tiroiditis que los hombres y en su mayoría tiene un origen autoinmune; y ha surgido un aumento entre mujeres de entre 20 y 30 años.

💮 Las personas que tienen una enfermedad autoinmune son 3 veces más propensos a desarrollar otra.

💮 El 90% de las personas que sufren hipotiroidismo son mujeres. Las enfermedades autoinmunes son una de las diez causas de muerte de las mujeres en E.U.A. (seguro en México la primera causa es otra). En el tema de la salud las tiroiditis autoinmunes (Hashimoto y Graves) causan gran sufrimiento en las mujeres, son pocas veces diagnosticadas y usualmente tratadas con protocolos arcaicos como la extirpación de la tiroides (recordemos como nos quitan también la matriz).

Lo peor es que cuando acudimos a la médica o médico (no importa el género, pero sí que reproduzcan el sistema hegemónico heteropatriarcal) nos digan: TODO ESTÁ EN SU CABEZA. “Seguro es el estrés”, “no exagere con sus síntomas”, “todo está bien físicamente”, “necesita terapia”, “baje de peso” y cuando nos convertimos en madres, entonces nuestras personas más cercanas, incluso asesoras de lactancia y parteras (si no estamos actualizadas en la importancia de la función tiroidea): “es normal, eres una nueva mamá y esto es de esperarse” “seguro no te pegas bien al bebé” “estás sobrepasada”.

Es verdad, algunos de los efectos de la tiroiditis tienen síntomas mentales que pueden confundirse con los de la maternidad:

💮 Depresión y/o ansiedad. La depresión postparto causada por tiroiditis tiene una incidencia del 10%.
💮 Dificultad para conciliar el sueño y que sea reparador
💮 Pensamiento nublado
💮 Problemas para concentrarse
💮 Mala memoria

Algunos otros efectos físicos también pueden confundirse fácilmente con la evolución de la maternidad o se achacan a la vejez:

💮 Dificultad para quedar embarazada

💮 Menstruaciones abundante o amenorrea

💮 Diabetes y diabetes gestacional

💮 Abortos espontáneos

💮 Partos pretérmino

💮Hipertensión

💮Preclampsia

💮 Hemorragia postparto

💮 Subida de peso inexplicable o no poder perder el peso del embarazo

💮 Colesterol alto

💮 Bajar de peso y tener problemas para mantener uno adecuado

💮 Agotamiento crónico

💮 Dificultad para producir suficiente leche

Ojala atendiéramos la tiroides de toda mujer mucho antes de que ésta desee concebir. Pero durante la gestación es fundamental regular la función tiroidea, pues una función deficiente en la madre tiene consecuencias en el desarrollo físico y cognitivo de la niña o niños, como bajo coeficiente intelectual, pobre desarrollo psicomotor e incluso desarrollo de tiroiditis infantil.

Si una mujer no es diagnosticada en sus años de juventud (todas somos más o menos jóvenes), tiene mayor probabilidad de padecer demencia senil o morir de un ataque cardiaco, no sólo se debe tratar la tiroides por el sufrimiento actual sino por el futuro.

Usualmente cuando estas mujeres no son bien acompañadas, escuchadas y diagnosticadas el resultado son años de anticonceptivos hormonales, antidepresivos (sugeridos en depresión postparto también), fórmula para bebés que pudieron perfectamente ser lactados por sus mamás deseosas sólo si hubieran sido correctamente tratadas.

Durante la gestación es muy importante que nuestra tiroides sea analizada. Hay tres hormonas que nos dicen cómo se está comportando y adaptando a la gestación, estás son: TSH, T3 y T4. Todas tienen un ligero aumento porque están sosteniendo vida y creación, así que es normal observar una TSH entre 0.8 y 2.5 UIU/ml. Más arriba de este nivel hay que analizar bien las causas. Otras pruebas importantes son las de hormonas anti-tiroideas que nos muestran una alta probabilidad de aborto, aún si la TSH está en rangos. Si T4 libre o T3 libre están bajas, se debe iniciar tratamiento con Levotiroxina o si ya estás en tratamiento, subir la dosis (esto debe ser indicado por tu partera o endocrinólogo). De base para este tratamiento hormonal debe haber un seguimiento nutricional antiinflamatorio y sanador del intestino, totalmente compatible con el proceso de gestación y lactancia. Te invito a leer mis publicaciones anteriores aquí:

CÓMO CUIDAR DE TU TIROIDES PARA RECUPERAR TU BALANCE HORMONAL

7 SUPLEMENTOS Y HIERBAS PARA SANAR TU SISTEMA DIGESTIVO

Es importante que sepas que los rangos de normalidad que tomo son los de la medicina funcional (en auge en E.U.A. y considera al cuerpo como uno sólo, es decir, todos los órganos y sistemas están relacionados) y en realidad son rangos para el bienestar óptimo femenino, y son muy diferentes a los rangos que vas a observar en la hoja del laboratorio. Por ejemplo, la TSH la ubicamos entre 1-2 UIU/ml, (excepto durante la gestación donde puede estar en 2.5 UIU/ml), la T4 Libre debe ser >1.1 ng/dL y la T3 Libre >3.2 pg/ml. Los anticuerpos anti-tiroideos deben ser nulos o <4 IU/ml. Lo más importante es escuchar tus síntomas y trabajar para que toda incomodidad desaparezca a largo plazo.

Deseo animarte a descubrir el fondo de tu incomodidad (si es que la hay) no sanada. La gestación y sobre todo la crianza y lactancia te presentarán con una serie de retos y de oportunidades para conocer tu ser completo (cuerpo, mente y espíritu).

Sobre todo escucha las palabras “mudas” de tu cuerpo e insiste a tu proveedor de salud de que haga caso a tus síntomas y pida un perfil tiroideo completo con anticuerpos anti-tiroideos, para poder vivir la gestación plena y una crianza llena de vitalidad: tú eres la especialista en ti misma y eres responsable de tomar las mejores decisiones teniendo la información correcta.

7 Suplementos y Hierbas para sanar tu sistema digestivo

En la publicación anterior hablamos sobre la relación de una microbiota e intestino saludable para mantener una tiroides funcionando óptimamente. Existen varias causas por las cuales tus hormonas tiroideas no estén produciéndose, ligándose al yodo, transformándose de T4 a T3 o absorbiéndose en cada célula de tu cuerpo, sin embargo, hoy me centraré en una de ellas: la salud del sistema digestivo.

Imagina el viaje que recorre tu comida para ser aprovechada por tu cuerpo. La digestión comienza en el momento en que tus glándulas salivales se activan al oler un delicioso platillo, luego tomas ese bocado y tus dientes lo mastican, ayudando a moler y separar las fibras de los líquidos, mientras que la saliva se encargada de predigerir los alimentos a través de enzimas. Duespués, tragas y esa masa (en el mejor de los casos) pasa al estómago que con sus ácidos disuelve lo que se va a absorber y lo que se va a desechar. Pasamos al intestino en donde millones de vellosidades absorben los nutrientes para llevarlos al torrente sanguíneo, y finalmente lo que no será aprovechado se desecha.

Pero ¿qué sucede cuando comemos con prisas, cuando perdemos el gusto por sentarnos a la mesa y disfrutar con tranquilidad cada bocado, cuando tenemos hábitos que dificultan la digestión? Por ejemplo, no masticar bien cada bocado evita que el alimento se mezcle e hidrate suficiente con la saliva y pasa al estómago todavía siendo pedazos grandes. Si además, al comer estamos tomando agua o líquidos fríos que diluyen los ácidos del estómago y bajan su temperatura necesaria para digerir, esos pedazos de comida no alcanzarán a disminuir su tamaño y así llegan al intestino. Al recibir alimentos semi-digeridos con partículas grandes e irritantes (como azúcares y carbohidratos refinados, lácteos, leguminosas sin remojo previo a la cocción, alcohol o café) la membrana intestinal se inflama, provocando una separación en su tejido. Este membrana llamada epitelio tiene el grosor de una célula, es decir, es delgada y delicada, por fuera de ella pasa el torrente sanguíneo y el 80% del sistema inmunológico.

Normalmente lo único que cruza la membrana intestinal son nutrientes, pero una inflamada ya no es tan firme y tiene sus uniones separadas permitiendo el paso de partículas que son identificadas por el sistema inmunológico como toxinas. A esta condición se le llama intestino permeable. Por lo tanto, una mala digestión afecta y sobre estimula al sistema inmunológico creando una inflamación sistémica, es decir en todo el cuerpo. Muchas veces si el sistema inmunológico permanece “prendido” permanentemente (cada vez que comemos) las células que combaten toxinas y bacterias se confunden y comienzan a atacar nuestras propias células y este es el origen de las enfermedades autoinmunes (como el hipotiroidismo Hashimoto, el hipertiroidismo Graves, enfermedad de Crohn´s, Lupus, artritis reumatoide).

Algunos hábitos comunes y factores que hacen que tu intestino se vaya dañando:

💮 Si tus alimentos te irritan, inflaman o generan alergias

💮 Si has usado pocos o muchos antibióticos naturales o sintéticos sin hacer terapia de rehabilitación de la microbiota por medio de probióticos

💮 Si eres usuaria habitual de antiácidos porque sufres de gastritis

💮 Si utilizas un método anticonceptivo hormonal

💮 Si sufres de dolor y lo controlas tomando aspirina, ibuprofeno o paracetamol

💮 Si sufres de estrés crónico por el trabajo o por tus relaciones interpersonales y no practicas alguna medida diaria de relajación

💮 Si te das cuenta que tienes cándida vaginal seguramente también la tienes en tus intestinos (sobre crecimiento de levaduras)

💮 Si vives en un lugar donde la comida puede estar fácilmente contaminada de parásitos

💮 Si vives o trabajas en un edificio expuesto a radiación o con moho

💮 Si tomas bebidas alcohólicas, especialmente fermentaciones de trigo y cebada (por su contenido en azúcares y gluten)

Tu sistema digestivo está trabajando bajo demasiada presión y está sufriendo de irritación e inflamación.

En este momento estarás pensando que tienes uno o varios síntomas indicando una mala digestión, o que en tu día a día hay hábitos o factores que contribuyen al daño de tu intestino. Aquí te doy algunas recomendaciones para sanar tu membrana intestinal, atendiendo varias de las causas en las diferentes fases de la digestión.

Enzimas digestivas: si encuentras alimentos no digeridos en tus heces, si tus heces no son de un color y textura homogénea, si sufres de cólicos intestinales y gases después de cada comida, te recomiendo ayudes a tu estómago a desglosar los macroelementos (proteínas, carbohidratos, grasas, fibras) de tus alimentos con este suplemento. Entre más completa venga la mezcla del producto mejor.

Dosis: una a tres cápsulas dependiendo de la marca al comenzar tus comidas. Tómalas especialmente cuando son comidas abundantes, por lo menos en dos de tus comidas. Algunas presentaciones muy completas incluyen: proteasa, papaína, amilasa, lipasa, lactasa, alfa galactosidasa, delulasa, sacarasa, enzimas antigluten, glucoamilasa. Toma durante un mes o hasta que ya no tengas síntomas.

Hidrococluro de betaína con pepsina: si has consumido durante mucho tiempo antiácidos y el balance de tus propio ácido estomacal se ha disminuido, te puedes beneficiar de la betaína (ácido clohídrico HCl).

Dosis: si tu suplemento de enzimas ya lo contiene como el Terrazyme de DoTerra, no añadas más. Si viene por separado, entonces, toma una a dos cápsulas en cada comida. Deja de tomarlo cuando comiences a sentir acidez, esto quiere decir que tu ácido estomacal se ha recuperado. No usar durante la gestación.

Probióticos: si has tomado antibióticos, sufres de estreñimiento o diarrea, te enfermas continuamente del estómago, esto te ayudará a que tu intestino vuelva a tener bacterias benéficas para la absorción de nutrientes y combatir aquellas bacterias patógenas causante de enfermedad. En el caso de que tengas sobre crecimiento de levaduras (notas un flujo vaginal abundante, blanco y grumoso con olor dulzón) te recomiendo que evites este suplemento durante la primera fase de tu nuevo estilo de vida. Al ir reduciendo tu consumo de azúcares y carbohidratos refinados, esas levaduras estarán más controladas y podrás incorporar los probióticos sin estimular su crecimiento.

Dosis: una cápsula de 30 mil millones (billones) de CFU una vez al día. En caso de estar en tratamiento contra cándida o antibiótico, tomar con dos horas de separación de éste.

Ácido caprílico: sólo tomar si hay sobre crecimiento de levaduras. Puedes notarlo por síntomas como flujo vaginal blanco, grumoso y con olor dulzón, por picazón en el año y vagina, o por exceso de gases. Esto debe ser parte de la primera fase de desinflamación del intestino.

Dosis: dos pastillas al despertar en ayunas y dos más antes de ir a dormir. La dosis depende de la marca de producto que encuentres, respeta las indicaciones en el frasco. Si consigues GX Assist de DoTerra, sólo toma una cápsula por la mañana. Toma durante una semana sin añadir los probióticos y después puedes tomar éstos en tu plan de sanación del intestino con dos horas de separación. No usar durante la gestación.

Cúrcuma: es un anti-inflamatorio efectivo y ayuda a regular el cortisol, una hormona que reacciona a altos niveles de estrés. Mejora el ánimo y trata la depresión resultado de estrés oxidativo. También es un analgésico a largo plazo, por lo tanto, es perfecto incorporarla en los hábitos diarios si tienes artritis reumatoide, enfermedad de Crohn´s o colitis ulcerativa. Para poder asimilar y aprovechar uno de sus agentes activos llamado curcumina es importante que la disuelvas en una grasa, por ejemplo, en leche de coco. Hace una sinergia perfecta con el jengibre y por eso la receta de leche dorada de la india funciona para sanar tu intestino. No usar durante la gestación.

Dosis: 2 a 10 gramos de polvo al día cocinado 10 min. en leche de coco.

L-Glutamina: es un amninoácido necesario para la digestión y ayuda a regenerar la mucosa intestinal. Cuando has tenido inflamación por mucho tiempo este tejido se ha dañado y es importante repararlo.

Dosis: hasta 3.5 gramos al día durante un mes. Toma en ayunas para que sea absorbido correctamente. No usar durante la gestación.

Semillas de Linaza: es importante que durante todo este proceso evacúes una vez al día, en caso de que sufras de estreñimiento, por lo tanto, comer alimentos altos en fibra como verduras de hojas verdes es fundamental. Para dar una ayuda extra a tu intestino, te recomiendo las semillas de linaza.

Dosis: dos cucharadas de semilla de linaza molida. Este hábito puede acompañarte durante toda la vida y es fácil de incorporal en tus batidos matutinos.

¿Cuánto tiempo tomarlas? Depende de cada organismo. Te recomiendo diseñar tu propio plan durante un ideal de 6 semanas, luego suspender unos días y observar cómo te sientes y si tus síntomas han desaparecido por completo. La base de este programa es la alimentación, de la cual hablamos en la publicación pasada [Cómo cuidar tu tiroides para recuperar tu balance hormonal], así que aunque ya no necesites los suplementos, recuerda seguir experimentando nuevas recetas con todos los alimentos que desinflaman, sanan y nutren tu cuerpo, mente y espíritu.

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Cómo cuidar de tu tiroides para recuperar tu balance hormonal

Bienvenida al mundo de la partería. Sé que los alcances que tenemos las parteras para cuidar de tu salud no son del todo conocidos. Te anticipo que no sólo atendemos partos y ayudamos en tu lactancia, si no también estamos presentes en todas las etapas de tu vida como mujer. Desde la primera luna (menstruación) de tu hija, dando información pertinente de cuidados sobre su cuerpo, hasta los años sabios de la mujer sin luna aparente (menopausia), mitigando incomodidades comunes y ayudando a descubrir emociones nuevas. Así que cuando decides venir por primera vez a consulta con una partera te darás cuenta de la sensibilidad y calidez con los que puedes recibir atención ginecológica. Incluso, llamamos a esta consulta Mujer Sana porque consideramos que es la condición a donde todas tendemos y queremos llegar, simplemente necesitamos un reflejo (la partera) para hacernos conscientes de este deseo y las acciones debemos tomar para lograrlo.

Personalmente, una de las bases de mi trabajo es la solicitud e interpretación de análisis de laboratorio. Cuando vienes por primera vez, vamos generando lo que el mundo médico llama historia clínica, con un toque muy personal, quiere decir que vamos en una línea del tiempo regresiva, como detectives, conectando eventos importantes de tu vida emocional con molestias/padecimientos físicos. Muchas veces llegamos hasta la historia de tu nacimiento para determinar la salud de tu microbiota intestinal que se forma al pasar por el canal vaginal y determina la fortaleza de tu sistema inmunológico.

La mayoría de las mujeres que consulto viven o han vivido molestias del sistema digestivo, principalmente el sobre crecimiento de levaduras y/o intestino permeable, cuyos síntomas incluyen: inflamación, gases, estreñimiento, acidez, sobrepeso, dificultad para subir de peso, depresión, enojo, ansiedad, insomnio por la noche, cansancio de día, acné, alergias de piel, alimenticias o estacionales, condiciones inmunológicas, retos para concebir, dolores de cabeza, dolor de articulaciones y tiroiditis.

Un buen estado de salud comienza con un intestino sano. Por lo tanto, revisamos cuáles de esos síntomas están presentes y evalúo la pertinencia de mandar a estudiar varias hormonas: TSH, T3 Libre y T4 Libre, así como anticuerpos antiroideos (anti-TPO y anti. TGA). A veces mando todas esas pruebas si hay antecedentes de otras condiciones autoinmunes o sólo las tres primeras si no los hay. ¿Por qué decido evaluar tiroides primero? porque estamos en un momento histórico en donde al menos 12% de las personas presentarán algún desbalance tiroideo en su vida, eso quiere decir 1 de cada 8 personas. El 60% de las personas que presentan tiroiditis no son diagnosticadas oportunamente. Las mujeres somos 5 a 8 veces más propensas a presentar tiroiditis que los hombres y en su mayoría tiene un origen autoinmune; y ha surgido un aumento entre mujeres de entre 20 y 30 años. Las personas que tienen una enfermedad autoinmune son 3 veces más propensos a desarrollar otra (Dra. Myers, La clave está en la Tiroides, Grijalbo, 2017) [1] .

Es importante que sepas que los rangos de normalidad que tomo son los de la medicina funcional (en auge en E.U.A. y considera al cuerpo como uno sólo, es decir, todos los órganos y sistemas están relacionados) y en realidad son rangos para el bienestar óptimo femenino, y son muy diferentes a los rangos que vas a observar en la hoja del laboratorio. Por ejemplo, la TSH la ubicamos entre 1-2 UIU/ml, la T4 Libre debe ser >1.1 ng/dL y la T3 Libre >3.2 pg/ml. Lo más importante es escuchar tus síntomas y trabajar para que toda incomodidad desaparezca a largo plazo.

Desde la primera cita, te doy un menú diseñado a tus gustos y actividades a realizar, basándome en tu estilo de vida (horarios de trabajo-descanso). Indico algunos suplementos generales dependiendo de tus síntomas, en lo que llegan tus resultados de laboratorio, y posteriormente vamos añadiendo y retirando conforme lo necesites. Finalmente, hago y explico la función de las recomendaciones de hábitos que sirven para todas las mujeres (incluyéndome y me lo debo recordar).

Te comparto algunos hábitos que puedes ir implementando para mejorar tu bienestar cotidiano:

💮 Tan pronto como puedas después de levantarte, sal al sol 5-10 min. para recibir sus rayos y se regulen los niveles de cortisol que son la base de tus ciclos circadianos de vigilia y sueño.

💮 Realiza movimiento suave como yoga, caminar o natación en lugar de ejercicio extenuante.

💮 Lleva ropa holgada, nada que inhiba la circulación.

💮 Duerme 8 horas por la noche. Una antes de ir a la cama apaga todos tus electrónicos o utiliza luz ámbar para que tu cerebro no esté activándose con la luz azul de los aparatos.

💮 Asiste a una sesión de Acupuntura o masaje cada 15 días para lograr una relajación profunda.

💮 Practica una actividad relajante al finalizar el día como caminar en la playa, baño de tina calientito o meditar, para ayudar a regular-disminuir la producción de adrenalina generada por estresores externos.

A nivel de nutrición:

💮 Evita gluten, lácteos, leguminosas y endulzantes. Esta recomendación está ampliamente desarrollada en el menú de diseño que te entrego para que la inspiración en tu cocina fluya. Allí mismo se determina la duración de esta fase desinflamatoria y la reintroducción de alimentos para observar sus efectos en tu ánimo, nivel de energía y bienestar físico.

💮 Utiliza los tubérculos como el betabel, la zanahoria, la yuca, el camote y papá criolla (si no hay condición autoinmune) para tomar tu energía diaria en lugar de los carbohidratos encontrados en los cereales.

💮 Aumenta el consumo de brócoli, calabacitas y verduras de hoja verde para apoyar al hígado. El hígado es un órgano fundamental para realizar las fases fisiológicas de depuración metabólica del cuerpo. Así mismo estas verduras aportan fibra dietética para estimular el desecho diario de lo que tu cuerpo no necesita. 2/3 partes de tu plato debe estar constituido por este grupo.

💮 Sazona los alimentos con sal marina, algas (kombu, nori, wakame), ajo, cúrcuma, canela, romero, albahaca, menta, orégano, jengibre y tomillo, de tal manera que tus condimentos ayudan a regular el sobre crecimiento de levaduras, sanan la mucosa intestinal y algunos como las algas son ricos en yodo necesario para la transformación de la tiroxina (hormona producida por tu tiroides).

💮 Ama las grasas sanas: aguacate, aceite de aguacate, aceite de coco, hojuelas de coco sin azúcar, aceite de olivo crudo, salmón, sardinas, huevos orgánicos, nueces y semillas (si no hay condición autoinmune). Tan necesarias para estimular las funciones cerebrales y Recuerda que muchas hormonas femeninas son liposolubles (viajan a través de los depósitos de grasa en nuestro cuerpo).

💮 Haz de los fermentos tus nuevos amigos para recolonizar tu intestino: kimchi, kombucha, sauerkraut, tepache o chucrut, agua de coco, kefir y yogurt de leche de coco, agua de búlgaros/tíbicos, vinagre de manzanacon madre, kefir (si no hay condición autoinmune).

💮 La proteína animal de alta calidad (libre pastoreo sin hormonas) para formarlas estructuras de tu cuerpo: tuétano, caldo de huesos, carne magra, pescado azul rico en Omega-3, sardinas con huesos, pollo y vísceras.

💮 Modera el consumo de frutas y escoge aquellas que son de menor índice glicémico, puedes aprovechar y comer aquellas antioxidantes como los frutos del bosque: zarzamora, fresas, frambuesas, moras negras. Procura que sean orgánicas porque de lo contrario están bañadas en pesticidas.

          Las parteras somos especialistas en escucharte con amor, reafirmar aquello no reconocido por otros proveedores de salud porque sabemos que mente cuerpo y espíritu están conectados, hacer una evaluación y dar tratamiento pertinente (natural y/o alopático) para desbalances femeninos.

Tu historia de vida va moldeando tus emociones y generando patrones que si podemos mostrártelos y vienes con un corazón abierto a verlos, serás capaz de decidir con qué quedarte y qué cambiar para transformar tu ser.

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El parto abdominal también es sagrado

Ayer acompañé uno de los dos partos abdominales que hemos tenido en Luna Maya en este año. Le llamo parto abdominal porque es una manera de nacer y aunque también se le conoce como cirugía cesárea, ese nombre es simplemente dado por un hecho histórico. Se dice que cuando Julio César iba a nacer en el año 100 antes de nuestra era, se hizo una incisión en su madre para extraerlo. En aquellos tiempos la madre moría y el bebé a veces sobrevivía. Otra teoría propone que el término proviene de la palabra latina caedere que significa cortar.

Más allá de su historia, sabemos que en nuestros días esta cirugía salva vidas cuando está bien indicada y no al contrario, sobre utilizada. Una de cada cinco mujeres es sometida a ella en E.U. La tasa en México es de 36,7% dentro de las instituciones públicas y de un vergonzoso 79,1% en las privada[1]. Mientras que la OMS recomienda no exceder el 15%. Entonces, entre 400, 000 a 500, 000 mujeres tienen al año cesáreas innecesaria [2].

En mi estancia (11 meses) en San Cristóbal de las Casas, Chiapas he visto que la incidencia tanto en sector privado como en el público es menor, comparada a la del norte del país, aún así el Comité Promotor por una Maternidad Segura y Voluntaria en Chiapas dice que 1 de cada 3 mujeres [3] que llega al Hospital General es sometida a esta cirugía. Incluso estoy sorprendida que en la Casa de Partería donde estoy realizando mis prácticas (Luna Maya) sea tan baja, del 7.4%. Sé que hay varios factores que contribuyen a este bajo porcentaje:

💮 El cuidado prenatal pertinente clínica y culturalmente hablando.

💮 Ser un equipo de cuatro parteras, en donde todas estamos capacitadas y certificadas en Reanimación neonatal y Manejo de emergencias obstétricas.

💮 La falta de opciones para la atención de muchas mujeres indígenas, que saben la manera en que serán tratadas en los centros de salud y prefieren estirar los tiempos para irse a un traslado, de tal forma que al final logran parir en casa aún si había algún dato a valorar para traslado no-urgente.

💮 Sobre todo, el observar y dar seguimiento a cada mujer en su individualidad. Es decir, que durante el cuidado prenatal si notamos que algún factor sale de rangos de normalidad es importante tomar acciones inmediatas para mejorar el bienestar de esa mujer. No clasificamos mujeres en padecimientos o en alto riesgo/bajo riesgo. Escuchamos y analizamos detalladamente su historia clínica, damos recomendaciones nutricionales, de hábitos, suplementos y medicina herbal. Estamos al pendiente de la evolución y mandamos a realizar exámenes laboratorios si es necesario para dar seguimiento. Cuando el momento del parto se acerca tomamos decisiones si continúan los datos clínicos de un parto con más riesgos.

Así es cómo este último parto abdominal se dio. Conocimos a Juliana desde sus primeras semanas de gestación, creamos una relación estrecha de confianza, cada consulta prenatal revisábamos a ella y a su bebé, que curiosamente no dejaba que supiéramos su posición con certeza. Conocimos a su pareja, presenciamos la felicidad de ser padres y pasar las primeras 12 semanas con cierta incertidumbre, observamos su personalidad fluida, segura, conectada con el TODO, ella guiando con su convicción que bebé estaba bien. Fue un privilegio conocer a una mujer con tanta seguridad, que a la vez nos la transmitía (usualmente es al revés) y se mantuvo con ese espíritu incluso el día que supimos que bebé venía sentado. A partir de ese momento comenzamos a prepararnos a consciencia, conociendo las ventajas y desventajas de un parto pélvico en casa. Todo el equipo (incluyendo mamá y papá) estábamos emocionados y comprendiendo que bebé estaba eligiendo su postura (quizá ante la vida). No se dejaron de lado los intentos de voltearlo: posiciones invertidas (Spinning babies), liberación del músculo psoas, manteado con rebozo, homeopatía, masaje craneosacral e incluso una Versión Cefálica Externa (que se completó con éxito, foto del post anterior http://bienestarsativum.mx/blog/2018/07/20/que-esperar-de-tu-partera-de-confianza-durante-tu-consulta-prenatal/) y, sin embargo, bebé regreso a sentarse y nosotros a respetarlo. Esperamos pacientemente a que el parto iniciara espontáneamente, con consultas prenatales cada semana y ultrasonidos cada dos semanas para valorar la posición y el peso de bebé, la circunferencia de la cabeza, los movimientos fetales y el índice de líquido amniótico. Finalmente, uno de esos ultrasonidos nos dio un índice de líquido más bajo de lo esperado, a pesar del anterior estudio haber tenido una buena numeración, por lo tanto, se mandó a confirmar al día siguiente y nos mostró que un parto pélvico podía ser más riesgoso que un parto abdominal.

Con la tranquilidad característica de Juliana, ella y su pareja se dirigieron al hospital, en una acción que sabían necesaria. Parecía una bella danza orquestada perfectamente. Ninguno de nuestros médicos de respaldo estaba disponible, y como magia en la estación de enfermeras mi compañera Olga conoció a un sensible médico general que tenía un equipo de colegas que realizan operación cesárea. El equipo más humano y cálido que he conocido, sin exagerar. En todo momento respetaron las peticiones de Juliana, cuidaron su estabilidad emocional, fueron atentos y hasta cariñosos. Bromeamos durante todo el parto, pidieron que les compartiéramos inhalaciones de aceite esencial de lavanda, que Juliana estaba usando para ella. Efectivamente el líquido amniótico era escaso y no por ello causa de agitación o regaño hacia la madre por parte del ginecoobstetra. Toda su historia clínica y peso estimado del bebé me lo preguntaron a mí sabiendo que era su partera, con todo el respeto de cuando se obtienen datos importantes. El momento del parto fue hermoso, espectacular, todos nos llenamos de emoción, el anestesiólogo sostenía la cabeza de Juliana para que pudiera observar a su bebé emerger de su vientre, ella estaba presente espiritualmente, el ginecólogo viró al bebé en espiral como si estuviera cruzando el canal de parto. Al fin, un bebé vigoroso que llegó al pecho de su madre y ella exclamó: “esto es lo más bello de toda la vida” soltando en lágrimas de felicidad. Debido a la posición pélvica del bebé tuvimos la presencia de un neonatólogo que por su formación llevó a bebé a la camilla de reanimación para asegurar su bienestar, y él mismo dándose cuenta de la fuerza y vitalidad de ese recién nacido que tenía en brazos lo regresó a su madre en cuanto pudo. El resto de la historia sigue con detalles tan fuera de lo ordinario, como que el anestesiólogo preguntó y buscó el significado del nombre de Dante, concluyendo: “De origen latín, famoso por el poeta Dante Aliguieri, el perdurable!´ ” mientras ponían en su celular una música relajante.

Al terminar la operación mamá, papá, bebé y yo regresamos a la habitación llenos de amor y oxitocina, en una ola de emoción que se vive cuando se ve nacer a la vida, en una sensación de inmensa gratitud los unos hacia los otros y especialmente hacia la vida. Sentí la misma descarga de energía que te pone la piel chinita y los ojos llorosos que en todos los nacimientos en que la madre se sabe poderosa creadora y humilde canal. Las palabras transforman al mundo, a las personas, y las de Juliana transformaron mi alma con su calidez, asertividad y dulzura hacia todos los que la acompañamos.

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[1]https://www.nytimes.com/es/2017/08/28/una-epidemia-de-cesareas-innecesarias-en-mexico/

[2]https://www.elpartoesnuestro.es/sites/default/files/public/documentos/parto/cesarea/3.-%20Los%20Riesgos%20del%20Parto%20Por%20Ces%C3%A1rea%20Para%20La%20Madre%20y%20El%20Bebe_CIMS.pdf

[3]http://www.omm.org.mx/images/stories/Documentos%20grandes/Amicus_Curiae_CPMSVCH_para_el_tribunal.pdf

¿Qué esperar de tu partera de confianza durante tu consulta prenatal?

Llega julio y con él una nueva estación en Luna Maya. Yo estoy por cumplir mi año de aprendiz de partera y siento cómo el tiempo ha recompensado en conocimiento y sensibilidad. Ahora me sitúo cómodamente como partera principal en las consultas y partos. Deja te platico un poco de cómo trabajamos las parteras autónomas y qué puedes recibir en cada consulta:

💮 Primero que nada siempre nos presentamos y te platicamos acerca de nuestra formación, de esa manera sabes en dónde estudiamos y nuestro estilo de atención. En mi caso yo tengo 8 años de experiencia acompañando las etapas de gestación, parto y postparto. En su mayoría soy autodidacta y me considero bastante buena haciéndolo así, amo leer e investigar. Mis prácticas las he realizado con parteras profesionales certificadas entre las que están mi querida mentora Adriana Gil Rodriguez, Lydia Roher, Akane Sugimoto y Olga Rico. También he cursado talleres específicos de atención del parto con validez curricular como: Partería en comunidades aisladas, Parto podálico y Distocia de hombros. Estoy certificada en Reanimación Neonatal, RCP y Emergencias obstétricas. Sobre todo tengo una intuición a través de la conexión personal que se forma con cada mujer para escuchar, observar y determinar situaciones de fondo causantes de malestares aparentes, y por lo tanto, para poder hacer recomendaciones de terapias alternativas como lo son las Flores de Bach, la Aromaterapia y la Herbolaria medicinal. Mi formación completa la puedes consultar aquí http://bienestarsativum.mx/

💮 Después, nos gusta escucharte activamente, sin juicios personales, en una espacio de seguridad para ti: quién eres en esta vida, cómo estás emocional, física y espiritualmente en este momento increíble que es la gestación de un ser en tu cuerpo.

💮 Luego te damos explicaciones que corresponden a la etapa específica de tu gestación. Respondemos tus dudas, así que nos encanta que vengas con preguntas. ¿Qué está pasando en tu cuerpo? Qué papel juega cada uno de los órganos y los síntomas particulares que pueden estar presentes. Ayudamos a que vivas una etapa llena de bienestar y para eso nuestra base es la alimentación apropiada (como dice Akane “comer como las bisabuelas”), promover hábitos sociales saludables, generar seguridad a través de la confianza y el vínculo, y apoyar a través de suplementos naturales. Un buen seguimiento prenatal incluye estudios de laboratorio para conocer el comportamiento y adaptación que tu cuerpo está teniendo. Así que puedes estar tranquila que sabemos cuáles solicitar e interpretarlos adecuadamente.

💮 Por último y no menos importante, hacemos la revisión física que incluye: toma de presión arterial, pulso…y mi parte favorita… interactuar con bebé a través de medir fondo uterino para saber que está creciendo, palpar con maniobras de Leopold para conocer la posición, el peso de ella o él y la cantidad del líquido amniótico; sentirlo moverse y escuchar su corazoncito. Todos estos “datos” nos ayudan a asegurar el bienestar fetal. Es importante que la panza vaya aumentando de tamaño, así mismo el peso (del cual hay un margen de error de unos 200-300 grs dependiendo de la experiencia de las manos de la partera, igual que un ultrasonido que tiene un margen de error del 10%). Al escuchar el corazón queremos escuchar una frecuencia en rango de 120 a 160 latidos por minutos y ligeras aceleraciones (mejor llamadas variabilidad) que nos dicen que su sistema nervioso y cerebro están sanos.

✳️Como puedes ver es una consulta muy completa y personalizada. Seguro que me faltó de describir tantas otras dinámicas, recomendaciones y acciones que hacemos en una consulta. Te invitamos a que te acerques a la partera de tu ciudad, pueblo o comunidad y sientas la diferencia de un trato dignificante.

En la foto puedes ver a Akane Sugimoto en una consulta prenatal con una queridísima mujer a punto de hacer una Versión Cefálica Externa Amorosa.

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De norte a sur: mi viaje para convertirme en partera

En marzo de este año un mensaje inesperado llegó a mi teléfono: “Hola Ana, ¿cómo estás? Soy Akane. ¿Aún te interesa venir a Luna Maya Chiapas como aprendiz de partera? Se abre un espacio próximamente”.

Hacía un año había escrito a esta Casa de Partos y Escuela Independiente de Partería Profesional para solicitar ser aprendiz. En ese momento mi solicitud no pudo ser aceptada porque acababan de recibir a otra estudiante, la cual, en teoría, permanecería ahí de uno a dos años. Por lo tanto, no tuve otra opción más que esperar y, poco a poco, la premura de irme y formarme como partera se fue diluyendo durante mi maternidad. Entendí que todos los ciclos en la vida tienen un ritmo perfecto y en ese momento criar a mi segunda bebé era lo más importante para las dos.

Ahora esa puerta se ha abierto y mis hijas gozan de mayor edad; el sueño se ha vuelto tangible y podré mudarme y estudiar y practicar mi pasión, la partería. Una profesión tan vieja como la historia misma del ser humano. Así, la mayoría de las mujeres nos hemos acompañado en el momento de parir, para apoyarnos, para protegernos, para ayudarnos. Éste es el corazón de la partera, mi corazón.

Hace siete años acompañé por primera vez un parto en agua guiado por dos parteras extraordinarias que despertaron en mí la admiración por el bello proceso de convertirse en madre. Dos años después experimenté en mi ser el traer vida a este mundo. No fue fácil encontrar al proveedor de salud indicado, como no lo fue para mi hermana dos años antes. En aquella ocasión ella viajó hasta Xalapa, Veracruz y yo viajaría a San Cristóbal, Chiapas. ¿Por qué tan lejos? Porque en mi ciudad no había partera.

¿Por qué ir “hasta el fin del mundo” para ser atendida por una Partera Profesional Certificada? Porque se trata de una atención centrada en las necesidades emocionales y físicas de la mujer y de su pareja/familia basada en evidencia científica; además, esta Casa de Partos cuenta con una tasa de cesáreas menor al 12%. La tasa en México es de 36,7%[1] dentro de las instituciones públicas y de un vergonzoso 79,1% en las privadas[2]. En Baja California tenemos una tasa estabilizada del 25%[3]. Sin embargo, la OMS declara que la tasa no debe ser mayor al 15%[4].

Dice el New York Times en Español

Las mujeres en México con más riesgo de ser sometidas a cesáreas que no se requieren son las mismas que tienen mayores privilegios en otros ámbitos: son las que pertenecen a estratos económicos altos, las que se atienden en servicios de salud privados, las que tienen altos niveles de educación, las que viven en zonas metropolitanas, las que son primerizas y las de 35 años o más.

CRÓNICAS DE UNA APRENDIZ DE PARTERA

En esta aventura traje una libreta que una querida amiga me regaló hace dos cumpleaños y que no sabía en qué usar porque está muy linda, justo ahora fue el momento digno de escribir en sus páginas para ir guardando mis crónicas. Comencé a llenar sus hojas con las notas de mi viaje y me da tanto gusto que ya le han servido a alguien para hacer un recorrido del mismo calibre. Así que con toda confianza si en algún momento piensas recorrer toda la República Mexicana escríbeme y te comparto mis anotaciones con tiempos recorridos, costos de casetas y gasolina.

Como te iba contando, esa libreta debería estar llena de historias de parto, pero la verdad es que me quedé a la mitad de mi experiencia en el primer parto. Septiembre es uno de los meses más locos en todos los centros y casas de partos, así como para las parteras independientes; las doulas tampoco tienen descanso. Esto es debido a las fiestas de navidad y año nuevo! Así nueve meses después llega septiembre, mes de nacimientos, mes en que las salas de yoga prenatal, antes llenas, se van quedando sin alumnas; en las que las de lactancia se van colmando, y un buen momento para planear los círculos de crianza que seguro en seis semanas serán indispensables para todas las mujeres puerperas que buscan consejo y escucha en una comunidad de mujeres en las mismas circunstancias.

Lo que sí te puedo decir es que estoy totalmente sorprendida de cómo es que marcha el Centro de Partos Luna Maya. Lo primero es que es una asociación, por lo tanto, es capaz de solicitar fondos y de ser elegible para becas y recursos de fundaciones nacionales e internacionales. Esto es totalmente esencial en su funcionamiento, porque a ojo de buen cubero digo yo, no es propiamente un negocio, sino más bien un servicio a la comunidad. De los 6 partos que se han atendido desde que llegué, 4 han sido de mujeres indígenas, que entienden y hablan el español aunque su lengua materna es el tzotzil, la mayoría no sabe leer ni escribir y el ingreso familiar ronda entre los 1,500 pesos mensuales. Estas familias no son capaces de cubrir la cuota completa de la atención del parto, ni si quiera una octava parte, así que imagínate la gran labor del centro de partos para sostener económicamente el servicio para estas familias. Por otro lado, son familias y mujeres que han tenido su primera experiencia de parto en hospital y que fueron violentadas, por ser mujeres y, no sólo eso, sino por ser indígenas, con más razón no les explicaron nada sobre los procedimientos que estaban ejerciendo sobre ellas. De tal manera, para su siguiente bebé decidieron recurrir a las parteras locales, pero en varias ocasiones esto tampoco fue lo mejor para su salud, por la falta de recursos de las parteras tradicionales aunado a la alimentación deficiente de las mamás, lo cual las pone en mayor riesgo de hemorragia. Finalmente, para el segundo o el tercer bebé esta comunidad de mujeres se entera de los servicios de partería profesional que se ofrecen en Luna Maya y comienzan a asistir a sus controles prenatales y atención del parto. Son mujeres con las que hay que trabajar muy de cerca debido a la alta incidencia de infecciones urinarias, de padecimientos crónicos y metabólicos como resultado de la malnutrición y al riesgo de complicaciones en el parto por todo lo anterior.

Agradezco el haber estado en sus partos, las honro por tener claro ser dignas de una atención amorosa y cuidadosa para ellas y sus familias. Definitivamente han sido partos con muchos retos técnicos: desde el idioma que mientras están en trabajo de parto latente siguen hablando español, pero cuando comienza la fase activa deciden hablar sólo en tzotzil y tenemos un intérprete en todo momento, en segunda instancia a pesar de ser partos rápidos, he visto casi todas las emergencias para las cuales he estudiado, y gracias a haberlas estudiado (una cosa es la teoría y otra muy distinta la práctica!) soy capaz de reconocerlas y ayudar a mis compañeras parteras ha solucionarlas en una sincronía de pensamientos y acciones. Cuando las situaciones son manejadas de forma armónica, crea seguridad en la mujer y su pareja, sintiéndose acompañados y en buenas manos.

Abro los ojos a cada una de sus historias, a veces tan fuertes que no puedo imaginar cómo han sobrevivido emocionalmente, y admiro en cada mujer su fuerza y capacidad para traer al mundo a sus hijas e hijos aún ante la adversidad.

Mi comunidad necesita una partera, mi estado necesita más parteras.

#lasendadelapartera #crónicasdeunaaprendiz #cultivandotubienestar #SATIVUM

[1] https://www.nytimes.com/es/2017/08/28/una-epidemia-de-cesareas-innecesarias-en-mexico/

[2]ídem.

[3] http://www.tijuanainformativo.info/index.php/notcias-policiacas-y-seguridsad-de-tijuana-y-baja-california-2/item/56526-mantiene-gobierno-del-estado-indice-de-cesareas-en-niveles-estables

[4] http://www.who.int/reproductivehealth/publications/maternal_perinatal_health/cs-statement/es/